Cómo avanzamos hacia la interoperabilidad de la historia clínica
Sin duda la digitalización de los ámbitos de la atención de salud en todos sus niveles, es un punto urgente a tratar, no sólo para mejorar la forma en la que el personal médico accede a la información del paciente, sino que también, para que ese paciente pueda recibir una atención personalizada y que tome en cuenta cada tratamiento y consulta que ha realizado a lo largo de su vida.

Para que esta interoperabilidad comience a ser una realidad, hay cuatro actores principales que deben coordinarse y trabajar en conjunto:
1- Generadores de información primaria (IPS): Estos son los centros médicos, consultas, clínicas, hospitales, médicos, cuidadores y cualquier institución o persona que provea de servicios de atención de salud y requiera acceder y aportar datos a una ficha de historial clínico.
2- Instituciones estatales: Éstas son esenciales para que esta interoperabilidad se aplique y dé resultados, creando regulaciones y legislaciones, las que a su vez, trazan la forma en que esta tecnología se debe implementar y llevar a cabo.
3- Usuarios: Los principales beneficiarios de esta tecnología. Serán ellos quienes experimentarán en primera persona la estandarización de su ficha médica y podrán recibir una atención acorde a su historial de salud.
4- Proveedores de tecnología: Corresponde a quienes desarrollan los softwares y servicios necesarios para llevar esto a cabo. En este caso CNT a través de Pacientes y Panacea sus soluciones tecnológicas especializadas en el sector salud, ofrece una historia clínica parametrizable por especialidades y tiene una amplia experiencia en la digitalización de los servicios médicos.
Con estas cuatro aristas funcionando en complemento, se puede llegar al objetivo de una atención médica funcional y dedicada únicamente al bienestar del paciente y una mejor experiencia de usuario para las instituciones médicas y sus profesionales.